miércoles, 4 de septiembre de 2013

Todo lo que odio dentro de mí.
Y sigues haciendo que me sienta en casa. Como si me hubiera pasado toda la vida deambulando, entumecida, hasta llegar a ti. Tú te limitas a abrazarme fuerte, yo sonrío y me amarro y me dejo arder. Destroza el reloj, hazlo pedazos. Conserva el instante.
Porque al repetirse el tictac nos engulle el caos, separando, lleno de miradas frías y recores y falsa indiferencia. Y mucho dolor.
Todo aquello que me aterroriza, todo lo que hace que quiera morir. Tan aleatorio, tan desastre, tan infeliz, tan monstruoso, tan dulce, tan doloroso, tan tú. Tanto que no consigo dejarte de vivir.

domingo, 14 de julio de 2013

"Supo que no podría descansar hasta arrancarle eso de dentro. Así que se abrió, para curarla y ver si, de paso, le sanaba ella a él."

jueves, 23 de mayo de 2013

Que lo digo en serio, que yo lo intento, pero que todas las palabras me mueren en las cuerdas vocales aún cuando al escribir éstas brotan tan fácilmente que casi me da miedo. Perdóname por pedirte disculpas cada vez, que yo sé que no te gusta, porque sabes que soy rara y que estoy rota y ahora casi todo me asusta. Y pensar que te me enfadas me pone la piel de gallina, qué quieres que haga, así que no voy a escatimar en disculpas, las repetiré las veces que haga falta.
Que aunque no te lo he dicho estoy segura de que te has dado cuenta, básicamente porque me lees la mirada, pero no está de más decirte que me haces muy feliz. Y eso no es algo que yo pueda decir mucho. El tema es que hay millones de razones que tengo en mi vida para ponerme triste, y tú sabes que intento ignorarlas, lo sabes. No solo por mí misma. Pero entiende que en los momentos más bajos me dé rabia no ser capaz de decirte qué me pasa, que me mires con esos ojos y no me vea capaz de esbozar una sonrisa para veas que no todo está tan mal, que aún aguanto y me levanto, aunque se me retuerzan las entrañas. Solo por ti, por el bien que me haces.
Te quiero, pequeño. Aunque la pequeña sea yo.

martes, 14 de mayo de 2013

Ellos dicen que si me duele aún es porque te echo de menos, y yo estoy harta de escuchar lo obvio una y otra vez. Por supuesto que te echo de menos, pero eso no significa que vaya a permitirte que vuelvas a mi vida a desordenarlo todo cuando empiezo a aprender a limpiar la mierda que yo solita consigo crear. Que joder, es obvio que si te has ido dos veces eres perfectamente capaz de irte una tercera y te aseguro que no voy a ser la idiota que se quede de nuevo llorando los silencios de tu ausencia. 
Porque he crecido, aunque no hayas estado ahí para verlo. Porque, aunque debías ser mi ejemplo, mi apoyo, mi salvavidas, aunque contara con que fueras todo aquello que nunca has sido, he sido capaz de levantarme clavando las uñas en las paredes tras cada caída, por dura que fuera, sin ti. Así que quédate tranquilo, te aseguro que hace tiempo que ya no te necesito. 
Por lo que más quieras vete lejos, no hagas más daño.

domingo, 12 de mayo de 2013

Yo te explico. Cuando desespero...

...huyo. Me acurruco en un rincón, me permito un descanso, inhalo tabaco y exhalo la ansiedad. Así funciono. 
Y me dejo hipnotizar por lo efímero del humo que ondula a mi alrededor. Fantaseo que se hiela el mundo, y el único movimiento en él soy yo, sentada, sola, inhalando y exhalando y sonriendo como una idiota. Dejo brotar las lágrimas, dejo que resbalen. Dejo que brote de mis labios una nota sorda, que muere antes de poder considerarla un quejido.
A veces me da por soñar, por crear utopías. Pero siempre mueren al terminarse el cigarro.

martes, 30 de abril de 2013

Te veo en esa primera bocanada de aire
que se toma entrecortada
cuando la vida asfixia.

Fragmento de "Por qué escribo", de Félix Romeo

"[...] Escribo porque tengo miedo: antes cuando tenía miedo me metía debajo de la cama. Escribo para levantarme cuando quiera. Escribo para acostarme cuando quiera. Escribo para imponer mi versión de los hechos. Escribo por envidia. Escribo por fascinación. Escribo para ser feliz. Escribo para ganar dinero. Escribo para saber cómo escribo. Escribo para que se publique lo que escribo. Escribo para seducir. Escribo para ser apreciado. Escribo para existir. Escribo para ser visible. Escribo para despertarme cada día en un lugar del mundo. Escribo para que me insulten. Escribo para seguir vivo. Escribo para no matarme. Escribo para saber lo que pienso. Escribo para mentir. Escribo porque soy feliz. Escribo para pedir perdón. Escribo para no pedir perdón. Escribo porque cuando escribo no vivo. Escribo para vivir más tiempo. Escribo porque me lo piden. Escribo porque no me reconozco en las fotografías. Escribo porque quiero dar mi versión de la historia. Escribo porque en mi escritura sólo mando yo. Escribo porque me gusta escribir. Escribo porque no sé conducir. Escribo porque soy vanidoso. Escribo para perder el sentido. Escribo porque busco el sentido. Escribo como el cultivador de champiñones: con los pies enterrados en mierda y con la certeza de que el producto no es un manjar. Escribo como el pescador de un barco congelador. Escribo para follar. Escribo para respirar. Escribo para no tener que escribir. Escribo para mirar todo y todo el tiempo. Escribo para recordar. Para recordarme. Para volver a alcanzar ese estado febril. Febril y fabril. Escribo por insatisfacción. Escribo por venganza. Escribo por remordimiento. Escribo para confesar mis pecados. Escribo para esconder mi vergüenza. Escribo para reírme. Escribo porque me da miedo el fuego."

viernes, 26 de abril de 2013

I'm scared to get close and I hate being alone
I long for that feeling to not feel at all
The higher I get, the lower I sink
I can't drown my demons, they know how to swim

Nadie busca detrás de la sonrisa que nos cubre. ¿No nos oyes gritar? Ya no damos para más, estamos rotos, pronto todo hará que nos consumamos hasta el final. Pero la verdad es que lo pienso y empiezo a creer que nos da igual. La sociedad nos destruyó tiempo atrás, y nadie entiende nuestros delirios, nadie comprende el miedo que sentimos. Tampoco lo necesitamos porque tampoco lo decimos.
Más que nada porque lo sabemos. Sabemos que nadie comprende lo que es caminar por inercia, un paso detrás del otro, sin rumbo concreto. Arrastrados por algún beso que nos sabe a cielo, algún aroma que nos eleva del suelo y, ¿qué queréis? Hay personas que nos dan ganas de vivir, pero ellas mismas nos condenan. ¿Y cómo decirlo? No hay en el mundo palabras para describir ese vacío que nos llena.

domingo, 7 de abril de 2013

Que alguien me explique cómo puede estar tan mal algo que te hace sentir tan bien.