Mostrando entradas con la etiqueta Pienso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pienso. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2015

elegía

no pongas esa cara
porque si quisiera solo andar, 
lo haría
pero todo esto, cada palabra
no es más que disimulo
del constante estallido
de toda carencia acumulada,
ese dolor tan mío
que se pega a mi espalda
y camina conmigo

no se trata de que por fin seas
ni que me roce tu veneno
de ti yo ya no espero nada
es la paz lo que yo anhelo
poner mucho espacio hacia ti
y respirar cuando boqueo
pero mírame, un sucio esperpento
enamorada
de la utopía que me miento
que no es más de un propio invento
de lo que jamás podré conseguir
si sigo aquí

contigo

porque si hubieras podido ver 
alguna vez
esa pasión que me alimenta
quizás conocerías qué es vivir
con menos prisa, más atenta
con menos odio y más de mí
quizás tendríamos otros dolores
una distinta desinencia
pero mataría por poder decir
que esta rabia
que me desgarra,
que despacio se fermenta
es por cualquier otra ridiculez
que tu absurda idea de lo que ha de ser de mí


miércoles, 11 de marzo de 2015

viernes, 20 de febrero de 2015

Todo

Asaltaste mi cuerpo y lo llamaste justicia divina. Qué bonita, dijiste, mientras rasgabas raíces y ropa y mordías cada curva, cada eje, cada punta. Me besaste muy fuerte. Dabas miedo, con toda esa dulzura y la religiosa concentración con la que recorriste pasito a pasito mi piel; con las yemas de los dedos, sin un ápice de prisa, movido por vete tú a saber qué certeza absoluta de que yo era todo lo que debías estar haciendo en ese momento.

Creo que nada ha sido nunca tan fácil como volverme calor contigo, con tu boca fresca sabiendo a fruta y tus manos frías trazando el arco de mi columna vertebral. Todo aliento eras, besándome tan fuerte. Pero nada más dulce que al acercarnos y encajar. Dabas gusto, boqueando y temblando con el menor contacto, todo ojitos cerrados y pelo y rubor, todo tú aquí dentro. Y tu timidez al arquearte, y quedarte muy quieto en un suspiro intenso. Mirándome a los ojos, dejando la helada punta de tu nariz junto a la mía. Precioso, pensé, tenías tus manos en mi pelo y yo me dejaba querer.


Precioso. Todo tú.

domingo, 8 de febrero de 2015

No queda nada


Quién iba a decirme a mí que tras tanto vasto océano y tanta batalla estaría partiéndome por no entender una caricia mal dada. Casi parece que con todo el tiempo y a pesar de las patadas no aprendo, y continúo incapaz de mirar al presente a la cara. ¿Qué ha pasado con mi amarre? Hace un parpadeo me asía a la piedra y me sentía imparable. Y ahora que solo tengo miedo, miedo, nada más, que ni miro ni veo y la música está tan lejos que ni la rozo con los dedos, me desparramo sobre ti, y de tu capacidad de arranque y contención no queda nada.

¿Dónde estás?

jueves, 9 de octubre de 2014

Qué cosas

Lo dejaría atrás.
Mi ruido, mi casa,
mi edad, mi cuerpo.
Para guardarte cerca,
para guardar silencio.
Porque sólo tú,
tangible, tú
puedes doler tanto,
siendo tan necio,
aún con tanta razón,
y todavía quererte
durmiendo a mi lado,
leyendo en voz alta,
anclado a mi sexo.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Doce de septiembre

Morí un poquito cuando me dejaste sola
No entendí el odio hacia todo
La necesidad de huir
No entendí que si callabas
Era porque no había nadie para oírte
Y ahora que yo soy la nueva tú
Y te dejo ocupando mi lugar
Veo que nunca aprenderás
Supongo que no hay mundo
En el que quepamos los dos bajo un mismo techo
Y ahora que con el tiempo
Entiendo tu dolor de entonces
Te pido perdón por culparte por ello
Por no haber abierto los ojos a tiempo
Por no haber sabido ver tu pena
Ni entendido que te fueras
Cuando aún podía hacer algo
Para mantenernos cuerdos


Pero te culpo por tu silencio
Porque pudiste haberme advertido de esto
Pudiste dejarme ayudarte
Ponerme en tu piel, como jamás hicimos antes
Y así, quizás, ahora
No sentir tanto daño
Y así, quizás, con suerte
Salvarnos a ambos.